La Plaza de Sevilla se distingue por un elemento singular, la irregularidad del trazado de su coso. Es conocido cómo los 120 años que duró su construcción (1761-1881) influyeron en las deformaciones que hoy presenta, así como en la variedad y calidad de los sistemas constructivos empleados. La etapa constructiva del siglo XVIII (1761-1785) se divide en dos fases diferenciadas.
En la primera (1761-1766) se lleva fielmente a cabo el plan de construcción inicialmente previsto por Francisco Sánchez de Aragón. Por el arco del ruedo que describe puede pertenecer a una plaza circular de treinta ochavas.
En la segunda etapa (1781-1785), sin embargo, comienza a deformarse el círculo al reducirse el ruedo para ajustarla al terreno disponible o para adaptar las dimensiones al toreo a pie que venía imponiéndose por aquellos años. De esta forma, Vicente de San Martín desplaza el centro del círculo describiendo desde este nuevo centro un círculo de radio más corto. El resultado es la conocida forma ovalada de su planta. Posteriormente, para ajustarse al ámbito de una plaza más pequeña, desplazará un nuevo centro intermedio, tal como se observa en los planos adjuntos.
Textos e información seleccionados de:
La Plaza de Toros de Sevilla. Historia de su ininterrumpida construcción. María del Valle Gómez de Terreros. Universidad de Huelva, 1999.
Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla: Obras 2005-2011. J.A. Carbajal y VV. AA. Real Maestranza de Caballería, 2011