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Historia. Resumen cronológico

1730. Tras la concesión por parte de Felipe V del privilegio de celebrar corridas de toros, la Real Maestranza decidió construir su propia plaza de toros, rectangular y de madera, en el sitio del Arenal, próximo al actual emplazamiento.

1733. Se desmonta la plaza primitiva para construir una nueva de madera, pero esta vez de forma redonda, ya que la experiencia había demostrado lo peligroso que resultaba torear en esta plaza por sus cuatro vértices. Se comienza el rebaje del monte del Baratillo, y se levanta la plaza en este sitio convenientemente adecuado.



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1749. La Corporación comienza a construir una serie de dependencias, en cantería, adosadas a esta plaza de madera, como carnicerías, caballerizas y más tarde casas y almacenes, configurándose el futuro aspecto de la plaza, enmarcada por diversas construcciones.

1761. Se acomete la construcción "por ochavas" ( equivalente cada una a cuatro arcos). Fueron maestros de obra en esta primera fase constructiva Francisco Sánchez de Aragón y Pedro y Vicente de San Martín.
1765. Se finaliza el Palco del Príncipe, fachada interior de la plaza, que consta de dos cuerpos bien definidos: la puerta que da acceso a la plaza y por la que salen los diestros en tardes de triunfo, y el Palco propiamente dicho, el lugar más importante de esta plaza. Este Palco es de uso exclusivo del Rey y miembros de la Familia Real. Está compuesto en su parte superior por cuatro arcos sobre los cuales descansa una bóveda de media naranja, que en su parte superior está recubierta por azulejos azules y blancos. El grupo escultórico que lo remata es obra del escultor portugués Cayetano de Acosta. El Palco fue realizado para el primer Hermano Mayor de sangre real que tuvo la Corporación, el Infante de España, Don Felipe de Borbón, Duque de Parma, Plasencia y Guastalla, hijo de Don Felipe V y Doña Isabel de Farnesio, en cuyo recuerdo el escultor hace hermanar los ríos Guadalquivir y Po, con dos figuras alegóricas que coronan el balcón, a ambos lados del escudo Real. Tras el mismo se encuentra la sala de respeto, presidida por un cuadro del Principe de Parma, copia del existente en el Real Sitio de la Granja. Bajo el palco se halla la famosa Puerta del Principe.
Interior Puerta del Príncipe
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Salir a hombros por ella es la consagración para cualquier torero. La verja que aparece en la Puerta del Principe es obra de Pedro Roldán, realizada para la capilla de los Caballeros Maestrantes del convento de Regina Angelorum, y trasladada por la Real Corporación a este lugar, una vez desaparecido dicho convento.

1786. Carlos III prohíbe la celebración de corridas de toros, lo que provoca la paralización de las obras, que se dan por concluidas, aunque sólo se había construído un tercio de la plaza. De esta etapa constructiva es también el antiguo Palco o Balcón de la Diputación, luego denominado de Ganaderos, situado encima de la puerta de toriles y frente al Palco del Príncipe.
1796. Se introduce como novedad en la fachada exterior el uso de unas cadenas sobre la Puerta del Príncipe. Esta novedad obedeció a un privilegio real (con fecha 26 de febrero de este año), concedido por Carlos IV, por las muchas atenciones y festejos organizados por la Real Corporación con motivo de su visita a la ciudad de Sevilla.

1800. La mayor parte de la plaza es aún de madera.

Las cadenas fueron colocadas el 26 de febrero de 1796 para conmemorar la asistencia de Carlos IV a una función de cañas reales.
1820. Se termina la cubierta de las gradas de la mitad de la plaza, a derecha e izquierda del Palco del Príncipe; desde los tendidos se disfruta de una magnífica panorámica de la catedral y la Giralda, tal como reflejan gran número de estampas románticas. (imagen izquierda).

1868. Dado su mal estado de conservación, se procede al arreglo y mejora del Palco de la Diputación, ensolándolo y colocando una balaustrada de mármol, así como el escudo de la Real Maestranza de Caballería, obra del escultor italiano Augusto Franchy. También se construyeron cinco balcones a cada lado de este palco, donde se encuentra actualmente el reloj de la plaza, flanqueado a ambos lados por columnas pareadas de mármol (imagen inferior).

Durante las obras realizadas entre 1880 y 1881 por el arquitecto Juan Talavera y de la Vega, se reformó la ornamentación del mencionado Palco.
 

"Corrida en la plaza de la Maestranza de Sevilla", Alexandre Prevost, 1875 (Colección Casa Ducal de Medinaceli). En el año en que está fechado este cuadro, ya se habían erigido de fábrica el palco de diputados y cinco balcones más a cada uno de sus lados. Aún quedaban cuarenta balcones por construir.
1881. Finaliza la construcción. Bajo la dirección del prestigioso arquitecto sevillano JuanTalavera, se cierra el edificio. Hasta entonces la plaza estaba construída en sus dos terceras partes en cantería y el resto en madera, como se puede ver en los grabados de la época (grabado anterior).
Fotografías de la plaza de toros de Sevilla, J. Sánchez 1881 (Archivo de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla). Estas imágenes ilustran algunas de las reformas que Juan Talavera y de la Vega introdujo en el edificio en la última fase constructiva, sobresaliendo la construcción de cuarenta balcones, la reforma del palco de toriles y la eliminación del dosel que remataba el Palco del Príncipe. Destacan, entre el tendido, las seis puertas de acceso al ruedo y, sobre la arquería, los mástiles y los gallardetes que engalanaban el coso.
Inscripción, sita en la escalera de la plaza de toros destinada al Real Cuerpo,
que conmemora la finalización de la octava y última fase constructiva del edificio.
1914-1915. El arquitecto sevillano Aníbal González proyectó la reforma del antiguo tendido en piedra sustituyéndolo por otro en ladrillo, que cambió en gran parte la fisonomía del coso. El planteamiento inicial era reducir el ruedo e incrementar las filas de tendido. Por problemas técnicos se construyeron de nuevo todos los tendidos, con una pendiente más suave. El número de filas de tendido pasó de diez a doce en los de sombra y catorce en los de sol, además de las tres filas de barrera. En la parte superior del tendido de sombra, delante de los palcos, se edificó una fila de sillones de tendido, delante de los cuales discurría un pasillo.
Los tendidos antiguos de la plaza de la Real Maestranza se conservan bajo los actuales. A ellos se pueden acceder a través de unas puertecillas ubicadas en los laterales de algunos de los pasillos que conducen al ruedo.

El espacio existente entre las localidades antiguas y las modernas se utiliza parcialmente, en la actualidad para almacenaje de materiales de construcción. En esta fotografía, efectuada en la ochava correspondiente a la puerta de cuadrillas y picadores, cuyos andamios corresponden a la quinta fase de obras, se aprecia el empleo de ladrillos - además de piedra- en la configuración de aquellos
.
En la fotografía inferior de los nuevos tendidos se aprecia la diferencia apuntada en los perfiles delanteros de los asientos; rectos los de barrera -construidos en la primera fase bajo la dirección de José Sáez y López- y curvos los del tendido -correspondientes a las obras realizadas por Aníbal González.
1971. Otras obras menores consistieron en un pasillo circular abovedado de 250 metros de longitud, al quedar vacías las naves situadas bajo las localidades de tendido, que servían de almacenes y talleres. La pavimentación del pasillo siguió el modelo de los tendidos, con ladrillos dispuestos "a sardinel", en forma de espiga. Para dar luz a este nuevo espacio se colocaron 70 farolas de hierro. También se ampliaron los tendidos de sombra en una fila más, retranqueando los sillones de tendido.

Textos: "La Plaza de Toros de Sevilla:Historia de su ininterrumpida construcción".
Autora: María del Valle Gómez de Terreros Guardiola