La barrera circunda el ruedo, tiene 1,40 m. de altura, y es de color almagra. La barrera lleva un saliente o estribo de madera, a unos 30 cms del suelo, tanto por la parte del redondel, pintado de blanco, como por el lado que da al callejón. Su finalidad es ayudar a saltar a los toreros. La barrera está provista de cinco portones de dos hojas, que dan acceso a la Puerta del Príncipe, enfermería, patio de cuadrillas, toriles y desolladero. La Puerta del Príncipe, que comunica con el interior, está frente a la puerta que da acceso a los toriles intencionadamente, porque en el siglo XIX los toros, conducidos a pie, eran llevados a los corrales atravesando el ruedo.

En la barrera aparecen seis burladeros. En el siglo XIX estaban decorados con pinturas con motivos taurinos, pero desde entonces aparecen pintados del mismo color que el resto de la barrera, con el único adorno de una orla blanca que ha sido reproducida en los burladeros de otras muchas plazas de toros.

 
Burladero visto desde el ruedo. Fotografía: P. Juliá
 
La Barrera vista desde el ruedo. Fotografía: P. Juliá