Una característica típica del ruedo de la plaza de toros de Sevilla es que no es totalmente circular, sino ligeramente ovoide, con un eje mayor de 63 metros (63,195 m.) y otro menor de 58 (57,92 m.). Por otro lado, el ruedo es un tanto desnivelado, con su mayor elevación en el centro respecto a la zona próxima a la barrera. Esta inclinación constituye "un alivio", cuando algún torero corre hacia el burladero, mientras que la res al hacer lo mismo tiene que ir frenándose. Su superficie está cubierta de albero -desde el último cuarto del siglo XIX- tierra de tono ocre amarillento, que se extrae en la canteras próximas de Alcalá de Guadaira. En los días de festejos, se pintan en el ruedo dos circunferencias concéntricas de color rojo almagra, que según la normativa están respectivamente a siete y diez metros de la barrera.
   
Vista del ruedo. Fotografía: P. Juliá