En su mayor parte descubierto, cuenta con los mecanismos apropiados para su función y está preparado para hacer posible su rápida limpieza. Junto a él está ubicada la sala de los veterinarios, encargados de la inspección sanitaria. Al terminar cada faena el toro muerto es conducido al desolladero. En la imagen puede apreciarse la báscula para pesar las reses.
Vista del desolladero. Fotografía: Arenas